Anemia en el Embarazo

La deficiencia de hierro y la anemia secundaria a la carencia del mineral constituyen el problema nutricional más importante en niños de 6 a 24 meses y en las mujeres embarazadas.

En estudios realizados, se demostró que los hijos de madres anémicas tuvieron mayor riesgo de ser anémicos al año de vida en comparación con los hijos de madres no deficientes de hierro, aunque esta asociación no se detecte en el recién nacido.

En las anemias graves aumenta el riesgo de muerte materna y una mayor incidencia de recién nacidos prematuro o de bajo peso.

Las embarazadas con anemia presentan un menor gasto de energía que afecta en su vida diaria el cuidado de sus otros hijos y el de sus tareas de la casa.

Las dificultades existentes para mejorar la anemia de las embarazadas, como por ejemplo las altas dosis necesarias para su tratamiento y también la intolerancia provocada por la medicación en algunas mujeres, hacen necesario concientizar sobre la importancia de preservar el estado nutricional en hierrro de las mujeres en edad fértil. Idealmente empezar a trabajar, brindando información adecuada y oportuna, como así también educación alimentaria desde la adolescencia en los controles en salud .

Causas

Durante el embarazo ocurren tres etapas sucesivas que modifican el balance de hierro.En una primera etapa es positivo porque disminuyen las menstruaciones, luego comienzan la expansión de la masa de los glóbulos rojos, la cual es máxima entre la semana 20 – 25 de gestación , y en el tercer trimestre del embarazo existe una mayor captación de hierro por parte del feto fundamentalmente después de la semana 30.

La necesidad de hierro alcanza cifras muy altas en un período corto de tiempo debido a la suma de :

Los requerimientos del feto y la placenta

La expansión del volúmen sanguíneo materno

Las pérdidas de sangre durante el parto

La dieta no alcanza a cubrir estos altos requerimientos de hierro. Si la mujer no tiene reservas previas la consecuencia natural es la aparición de anemia al final del embarazo.

anemia hierro

Prevención y tratamiento

La cantidad de hierro que necesita la embarazada sobretodo en la segunda mitad del embarazo no llega a cubrirse con el hierro contenido en los alimentos.

Se recomienda para prevenir la deficiencia del mineral :

Modificar la dieta con el fin de aumentar la cantidad de alimentos ricos en hierro y agregar aquellos que facilitan su absorción. Formaría parte, este aspecto, de la educación de pautas alimentarias adecuadas. Se trata de una medida con respuesta a largo plazo.

Fortificación de los alimentos de consumo más frecuente con hierro, por ejemplo: la leche y las harinas.Si bien la cantidad de hierro es pequeña en estos alimentos, de modo de no modificar su sabor, pero su consumo frecuente asegura un ingreso contínuo del mineral.
La fortificación de los alimentos de consumo frecuente es una medida con respuesta a mediano plazo

Administración de hierro farmacológico

Las medidas de prevención de anemia por carencia de hierro en las embarazadas son :

Suplementación con hierro y ácido fólico.

Fortificación de los alimentos de consumo frecuente como por ejemplo las harinas.

Dieta variada y rica en nutrientes entre ellos, el hierro.

Mejorar las condiciones sanitarias y de higiene.

Tratamiento de las enfermedades intercurrentes que empeoran el estado de carencia, como lo son las parasitosis.

Fuente: www.zonapediatrica.com

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