Ananasa

Fruta tropical originaria de
América, de pulpa suculenta y fragante. Tiene forma de piña o fruto del pino,
es de tamaño grande, con hojas duras en su parte superior, de piel o cáscara
leñosa y rugosa. Sirve de ingrediente de recetas de platos agridulces y es
excelente para acompañar carne de cerdo o pato. También se lo emplea en
ensaladas, en especial en la de camarón o gamba y en la de pollo. Es apropiada,
además, para elaborar refrescos o tragos, con o sin alcohol, postres y
pastelería. Se consume y utiliza fresca o en conserva.

La pulpa es muy aromática y de sabor
dulce. Las ananasas pequeñas suelen tener un sabor más delicado que las
grandes. La piña baby tiene las propiedades gustativas de la piña tropical,
corregidas y aumentadas.

La fruta
está madura cuando cambia el color de la cáscara del verde al amarillo en la
base de la misma. Las piñas son frutas no climatéricas, por lo que se deben
cosechar cuando estén listas para consumirse, ya que no maduran después de su
recolección. Un contenido mínimo de sólidos solubles de 12% y una acidez máxima
del 1% asegurarán un sabor mínimo aceptable a los consumidores. Su contenido de
agua es alto. Destaca su aporte de hidratos de carbono y de bromelina, una
enzima que ayuda a la digestión de las proteínas. A pesar de su sabor dulce, su
valor calórico es moderado. Respecto a otros nutrientes, destaca su contenido
de potasio, yodo y vitamina C. El potasio, es un mineral necesario para la
transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular
normal, interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula. El
yodo es indispensable para el buen funcionamiento de la glándula tiroidea, que
regula el metabolismo. La vitamina C colabora en la formación de colágeno,
huesos y dientes, glóbulos rojos y favorece la absorción del hierro de los
alimentos y la resistencia a las infecciones. Dicha vitamina posee además
acción antioxidante, Su aporte de fibra mejora el tránsito intestinal y
beneficia a múltiples alteraciones y enfermedades.