Retirarles la cabeza, jalándola fuerte; pelarlos,
abrir el lomo de forma transversal con un cuchillo y quitarlo, junto con la
vena negra que corre por todo el lomo; lavarlos bajo el chorro de agua.
Si se desean abrir tipo mariposa, profundizar el corte transversal y no
retirar el caparazón, sólo la vena.











