La carne de pato, un ave perteneciente a la
familia de las anátidas, resulta extraordinariamente suculenta. Existen
muchas razas de pato, pero los más conocidas culinariamente, son los de
Rouen, criados en Francia, de los que se obtienen excelentes foies; los
británicos de Aylensbury, o los de Berberia, originarios de América,
que son los más habituales en España. En nuestro país además, se
distinguen dos variedades: los ánades de superficie y los patos
buceadores. En cuanto a su preparación, los métodos que se emplean para
cocinar los patos salvajes son los mismos que se utilizan para guisar
los ejemplares domésticos, aunque los primeros proporcionan cierto
sabor amargo. Sin embargo, existen dos grandes fórmulas de preparación
universales: el pato a la naranja, de origen francés, y el pato a la
pequinesa, caramelizado y con piel crujiente. Por otra parte,
encontramos las terrinas, los foies, los patés y el confit,
considerados como verdaderas «delicatessen» internacionales.
Actualmente, la demanda de pato crece constantemente por ello se han
creado en España, granjas dedicadas a la cría.Por cada 100 gramos de porción comestible de pato cocinado.Kilocalorías 337Proteínas 18,9Hidratos de carbono 0Fibra 0Colesterol 84.
Pato











