Naranja

Las Naranjas son los frutos de del
naranjo. Árbol perenne de la familia de las rutáceas de hasta 10 metros de altura, con
la copa muy redondeada. Tallos ligeramente espinosos. Hojas coriáceas ,
elípticas o elipticolancelada, agudas y con el peciolo provisto de alas
estrechas. Flores de color blanco muy perfumadas y con 5 pétalos y numerosos
estambres. El fruto ( la naranja ) es un hesperidio con la corteza bastante
lisa y sabor dulce o agrio, no amargo. Las naranjas han sido desde hace tiempo
reconocidas como un fruto muy interesante por su contenido en vitamina C. Una
naranja mediana de unos 128 gr. contiene 58,6 mg de vitamina C, lo que
representa el 65. 2 % de la dosis diaria de 90 mg recomendada para un adulto.
El consumo habitual de naranjas garantiza que nuestras necesidades diarias de
vitamina C se encuentren prácticamente satisfechas.

Son ampliamente conocidas las
propiedades de esta vitamina. Especialmente, en invierno, cuando los naranjos
se encuentran en plena producción el consumo de este fruto nos garantiza unos
resfriados menos fuertes y de menor duración. Aunque la vitamina C, al
contrario de lo que se pensaba hasta hace poco, no impide que cojamos
resfriados si que fortalece el organismo para que los síntomas sean menores y
hace que estemos menos tiempo enfermos.

Una forma de saber si están en su
punto es sostenerlas en la mano, si resultan pesadas para su tamaño es que
están sabrosas. Por el olor se puede prever su grado de madurez y dulzor.

Si se va a consumir inmediatamente
es recomendable mantenerla en el frutero a temperatura ambiente. Si las vamos a
mantener un tiempo es preferible materlas en el frigorífico.

No deben apilarse unas sobre otras, debiéndose
disponer una al lado de la otra, con cierta separación entre ellas.

Las naranjas se comercializan maduras,
ya que son frutas no climatéricas y a diferencia de otras, no maduran una vez
recolectadas.

Los cítricos si son jugosos deben
ser pesados, por lo que las naranjas que están en su mejor momento de sazón,
resultan pesadas respecto a su tamaño. Se han de desechar los ejemplares que
suenen a hueco al golpearlos, presenten golpes o magulladuras o tengan olor a
rancio. El color de la piel no indica con seguridad la calidad del fruto, pues
hay naranjas maduras con la cáscara verde.