– Procedente de Asia Oriental, introducida en Europa en el siglo XVIII y cultivada sobre todo en el continente americano, es la más importante de las legumbres en cuanto a principios nutritivos se refiere.
Posee el doble de proteínas que la carne, 8 aminoácidos esenciales, niveles importantes de las principales vitaminas y minerales, y Lecitina que emulsiona el colesterol eliminándolo de las arterias.
Es pues un alimento de gran valor energético, antiasténico y remineralizante, indicado en casos de arteriosclerosis, hipertensión y trastornos coronarios.
Entre las numerosas variedades de soja, la amarilla, verde Mung, roja y negra son las más conocidas.
La soja amarilla no suele consumirse en grano debido a la presencia de ciertas proteínas complejas difícilmente asimilables que se destruyen en procesos de fermentación.
De este modo, la soja se transforma en infinidad de productos: Miso, Tofu, Tempeh, Natto, salsas, leche, yogur… Se extrae el aceite y la Lecitina, se emplea su harina en productos panificados y sus granos germinados.















