Erizo De Mar

Se
encuentra en rocas y prefiere las proximidades a la costa. Puede ser de color
verde, marrón o violeta. Las puas pueden ser tan largas como el caparazón. Se
recubre de conchas, piedras y algas como defensa, y para evitar la luz intensa.
Del erizo se consumen unas pequeñas tiras anaranjadas que tiene en su interior
y que son muy apreciadas.Para dar medida de sus características nada mejor que transcribir unas palabras de Julio Camba, que en su famoso libro La casa de Lúculo o el arte de comer, dedica al erizo de mar: Después de tomarse quince o veinte docenas -porque el tomar este marisco no es comer ni beber, sino respirar en pleno océano- la más fina langosta le sabrá a galápago. No hay marisco alguno que sintetice el mar de un modo tan perfecto como el erizo. Este comentario está motivado sobre todo para convencer al gallego de que el erizo, no muy apreciado, es puro mar. La verdad es que dado su aspecto exterior es bastante incómodo para consumir, ya que sus púas exteriores no son precisamente atractivas para cogerlo y degustar lo que contiene en su interior que son sus glándulas genitales, de color amarillo anaranjado en las hembras y blanquecinas y un poco más finas en los machos. Para degustarlos en su más puro estado es en crudo ayudándose de una cucharita. Nada más.Culinariamente además se puede preparar con otros pescados o mezclar su contenido con salsas para pescado resultando espectaculares por su sabor. Se mezclan con otros pecados y mariscos y se elaboran pudines o pasteles de pescado.El paté de oricios es una de las conservas más apreciadas y que en su mayoría se elaboran en Asturias donde el oricio es realmente apreciado.