La coliflor es una inflorescencia de
forma redondeada, carnosa y de gran tamaño. Pertenece a la familia de las
Crucíferas. La coliflor es una hortaliza de la que existen muchas variedades de
la blanca a la verde pasando por la violeta o por las variedades de verano, de
otoño, de invierno, …A la hora de adquirir una coliflor,
se aconseja elegir los ejemplares que presenten una masa limpia, firme y
compacta, con hojas verdes y tiernas.Si tiene manchas marronáceas,
inflorescencias separadas o partes blandas en la masa, significa que está
vieja. También conviene descartar aquellos ejemplares que presenten motas,
debido a que muchas veces aparecen como consecuencia de la existencia de hongos
o insectos en la coliflor.Sin embargo, la existencia de hojas
pequeñas que sobresalgan de la masa y una masa granulosa no implican una mala
calidad siempre que esta sea compacta. Una vez en casa, la coliflor ha de
conservarse en el frigorífico, envuelta en una bolsa de plástico perforada. De
este modo puede conservar sus cualidades tanto nutricionales como
organolépticas durante una semana. Se aconseja no lavarla hasta el momento en
el que vaya a ser consumida.La coliflor también puede
conservarse congelada. Para ello se seleccionan aquellos cogollos que sean más
firmes y blancos y se escaldan durante unos minutos en agua hirviendo.Se presta a un gran número de
preparaciones culinarias, tanto en la cocina europea como en la árabe o
asiática.Se puede consumir cruda (en
ensaladas), hervida, estofada, asada, frita, gratinada con queso, en puré y en
sopas de verdura. También se preparan conservas.Su alto contenido en azufre provoca
olores desagradables cuando se la cocina, es por ello que se recomienda cocerla
en una cazuela sin tapa para evitar que le sabor se vea afectado.Para disminuir
ese olor se puede añadir al agua de la cocción una patata cruda.
Coliflor













