Queso
fresco de pasta blanca caracterÃstico de toda Cataluña, también
conocido con el nombre de «brossat» o «recuit». Su presentación puede
ser muy variada, aunque lo más habitual es en forma de casquete
esférico. Se trata de un queso húmedo, gelatinoso y totalmente blanco,
con una textura que recuerda al flan. Originariamente se elaboraba con
leche hervida y cuajo vegetal, aunque hoy lo habitual es utilizar,
leche pasteurizada de vaca, cabra o sus mezclas, y cuajo de origen
animal. Puede consumirse acompañado de azúcar, anÃs, aguardiente o
cualquier tipo de confitura, a parte de la miel con la que protagoniza
uno de los postres catalanes más famosos: «mel i mató». Además como se
elabora en Cataluña desde tiempos inmemoriales, se ha convertido en uno
de los ingredientes más habituales en las recetas de cocina regionales.
También se puede combinar con un buen vino blanco ligero o con un
rosado seco, del tipo Rueda, Tarragona o Penedés.
Mató












