– Nabo japonés de color blanco y grandes dimensiones; de 15 a 75 cm. de largo, 5 a 15 cm. de diámetro y 500 g. hasta más de 2 Kg. de peso.
Su sabor es delicado y en ocasiones, algo picante.
Un daikon fresco debe poseer una piel blanca, nunca amarronada.
Su carne debe ser firme, con un alto contenido de agua y nunca fibrosa.
Puede rallarse, cortarse de todas las formas posibles y usarse crudo o cocinado.
Siempre que cocines algún alimento frito o rebozado, acompaña cada plato con 2 cucharadas de daikon rallado aderezado con unas gotas de Tamari, ayuda a disolver y digerir el aceite.
Si puedes encontrarlo con sus hojas verdes, úsalas también.
Se conserva en el refrigerador hasta 2 semanas.













