Higo

Se denomina higo al fruto de la
higuera, en general carnoso y dulce, lleno de pepitas o semillas.

De varios colores y tamaños que van
del verde al negro (exterior); hay especies no comestibles.

Es posible oír la expresión
«estar hecho un higo» aludiendo al fruto seco y arrugado que se
utiliza para hacer postres típicos así como el «pan de higo».

El fruto que no se consume en la
temporada se seca al sol en secaderos similares a los de la uva pasa,
pudiéndose conservar más tiempo para utilizarlo en la elaboración de diversos
postres, incluso helados.

En la ribera mediterránea española
existen diversas denominaciones del higo, en referencia a la forma, especie,
tamaño y color. El conocido popularmente como «higo reina» es grande,
agrietado, no excesivamente dulce y muy apreciado para postre. También la
breva, fruto que antecede al higo negro del mismo árbol siempre coincidiendo
con la festividad de «San Juan», así esta higuera da curiosamente dos
frutos distintos en forma tamaño y sabor, siendo la breva el más apreciado de
todos por su exquisitez.

A diferencia de otras frutas, las
arrugas y aberturas que presenta la piel de los higos y brevas, revelan el
momento ideal de consumo del alimento porque son una evidencia de que el fruto
ha llegado a su punto de sazón.

Deben tener un color agradable,
buena consistencia, textura relativamente suave y cuando están maduros, ceden a
la leve presión con los dedos. Las frutas duras, marchitas, resquebrajadas con
olor amargo o los lados achatados se deben desechar. Estos frutos son una
mercancía sumamente delicada y perecedera que, incluso guardados en el
frigorífico, se conservan tan sólo unos 3 días, lo que dificulta su
comercialización.

Los higos frescos se suelen emplear
en numerosas elaboraciones como puré de higo o incluso, como en antiguas
civilizaciones, materia prima de un tipo de vino.

Los
principales productos del higo son los higos desecados, la conserva de higo,
los higos en alcohol y los higos tostados y molidos que se emplean como un
sucedáneo del café.