– Quitar el músculo lateral del lomo.
Cortar la membrana pasando el cuchillo por debajo y levantándola con la otra mano.
Cortar el lomo transversalmente en rodajas de 2 cm. de grosor.
Cortar más gruesas en el extremo más estrecho y golpearlas con la parte plana de una cuchilla de carnicero o una macheta.



