Puerro

Esta hortaliza parece ser originaria
de la zona del Mediterráneo oriental y de oriente próximo. Entre las variedades
de puerro podemos distinguir las de verano, otoño e invierno. Se distinguen
entre si por el sabor. Y es que los puerros de verano son más pequeños y
tiernos, mientras que los de invierno y otoño tiene un sabor más marcado.Para adquirir puerros hay que tener
en cuenta diferentes criterios de calidad. El tallo ha de ser blanco, recto y
consistente, sin marcas ni zonas gruesas, mientras que las hojas deben
presentar un color verde oscuro y forma plana.Han de rechazarse aquellos
ejemplares que presenten hojas amarillentas, blandas, descoloridas o en mal
estado. Esto indica que la parte comestible tendrá una consistencia alterada.
Tampoco se deben adquirir puerros cuyas hojas estén secas ni aquellos que
tengan el tallo hinchado.Una vez
en casa, hay que cortar el tallo en sentido longitudinal y lavar con agua las
hojas. Se deben separar una a una para así poder eliminar la tierra que queda
entre ellas. Los puerros se mantienen en buen estado en el frigorífico hasta
dos semanas. Una vez que han sido cocinados, han de consumirse en un periodo
máximo de dos días porque si no pueden resultar indigestos.