Mermelada

El origen de lo que hoy conocemos como mermelada,
tuvo lugar en la época de los romanos, tiempo en el que se comenzó a
conservar la fruta añadiéndole su peso en miel (primer edulcorante
natural) y haciéndola hervir hasta que tuviera la consistencia deseada.
Tuvieron que pasar varios siglos para que, con la llegada de los árabes
a la península ibérica, se introdujera en Europa el azúcar de caña
estos añadían a la fruta su mismo peso en azúcar y una pizca de harina
de algarrobo y la mantenían en el fuego hasta que obtenían la densidad
deseada. Así se comenzó a hacer la mermelada que hoy conocemos y que
poco ha cambiado con el pasar de los años. En la Edad Media la
mermelada se convirtió en un majar de reyes y el secreto artesanal del
producto se desplazó con ellos allá donde fueron, con lo que este
producto español se comenzó a conocer en el resto de Europa. Hoy
seguimos utilizando el mismo método que utilizaban los árabes para
hacer mermeladas aunque muchas industrias gracias a un sistema de vacío
creado en la década de los 50, han reducido la temperatura de cocción
por lo que las frutas mantienen su luminoso color y auténtico sabor
conservando el aroma y las propiedades nutritivas, además de las
vitaminas.Por cada 100 gramos de porción comestible.Kilocalorías 263Proteínas 0,2Hidratos de carbono 70Fibra 0,7Colesterol 0.