Es una planta muy común, que se
suele considerar una hierba mala. Silvestre, sus hojas son más pequeñas y
amargas que las de cultivo. Tiene una flor amarilla y es reconocida también por
su «panadero», que les gusta soplar a los chicos. Cuando se consumen las
hojas crudas es una excelente fuente de vitamina C. En ensalada se debe atenuar
su sabor amargo con aceite o vinagre de sabor muy marcado. Cocida se prepara
como la espinaca.
Dandelion











