– Alga roja originaria del Atlántico Norte.
Después de recolectada y secada al aire libre, está ya lista para su consumo.
Es la más rica en hierro y vitaminas B1, B2 y C.
Aunque puede cocinarse, su exquisito sabor y ligereza la hacen ideal para tomar cruda, por ejemplo, acompañando ensaladas.
Para ello, lávala simplemente bajo el grifo extrayendo posibles restos de sal o arena.
No es necesario remojarla, sus propiedades y sabor se mantendrán más activos.
Resguardada de la humedad, se conserva largo tiempo.














