La toronja o pomelo (Citrus x
paradisi) es un árbol de la familia de las rutáceas, cultivado por su fruta. Es
un híbrido, probablemente producido de forma espontánea entre la pampelmusa
(Citrus maxima) y la naranja dulce (Citrus x sinensis) en las plantaciones del
mar Caribe alrededor del siglo XVII. En el breve período desde su
descubrimiento ha ganado sin embargo gran favor; su fruta se consume fresca,
cocida o en zumos y otras preparaciones, y es un cultivo importante en varios
estados de Estados Unidos, en Sudamérica e Israel.
Los cítricos si son jugosos deben
ser pesados, por lo que elegiremos los pomelos que tengan mayor peso respecto a
su tamaño, ya que esto indica que están llenos de zumo. Dado que el pomelo es
muy sensible al ataque de mohos y se deteriora con facilidad, desecharemos
cualquier ejemplar que tenga en su cáscara zona endurecidas o excesivamente
blandas y no resista con firmeza a la presión de los dedos. A temperatura
ambiente los pomelos se conservan en perfecto estado durante una o dos semanas,
aunque se pueden refrigerar, y tanto el zumo como la cáscara admiten la
congelación.
Es una fruta muy popular en los
países anglosajones. En el nuestro es más común el consumo de naranjas y
mandarinas.
Ciertas variedades se usan en
repostería. También puede acompañar ensaladas o ser cocinado acompañando carne,
marisco…
También se
elaboran a partir de esta fruta, zumos, mermelada, confitura o jalea de pomelo.












