Antes de cocinarlos, se limpian, cortan y aderezan con sal. Se dejan media hora y se lavan con abundante agua. Cuando hierva el agua, échelos y déjelos hasta que vuelva a hervir. Ya los puede cocinar.
También te pueden interesar
Para darle un poco más de gracia a la bechamel
Cómo quitar el sabor a corcho del vino

Pasta. ¿Debe retirarse de la olla una vez que esté al dente?
Deshuesar una paletilla de cordero
Pelapatatas para la piel del limón
Cómo enfriar el vino sin meterlo en la nevera

Pan. ¿Cómo obtener un acabado dorado y una corteza suave?
Pescado fresco
El truco del agua fría
Cómo cocinar el besugo
La espuma al freir
Truco: ¿Cómo asar una pierna de cerdo?
Huesos con tuétano
