– Pequeña judía roja de forma redondeada consumida en Oriente desde hace siglos.
Desde China, fue introducida en Japón hace 1000 años, siendo hoy el sexto cultivo más importante.
A mediados del s. XIX empezó a sembrarse en los EE.UU. y actualmente, se cultiva en casi todo el mundo.
En Japón se consume fundamentalmente en forma de producto elaborado llamado «ANN».
Es la pasta obtenida después de remojar, hervir, lavar, triturar y secar las azukis y mezclarlas con diversas proporciones de agua, azúcar, almidón y Agar-Agar.
Esta pasta se consume sola o como relleno de panes, empanadas o galletas.
Las azukis pueden prepararse de multitud de formas saladas o dulces, cocinarse solas o con arroz, en sopas, cremas, postres y helados.
Son ricas en proteínas e hidratos de carbono totalmente asimilables.
Altamente digestivas, no producen gases intestinales.
Fortalecen y tonifican el riñón, previniendo la formación de cálculos renales o biliares y contribuyendo a su disolución.
No confundas las azukis con la Soja roja, aunque tienen casi el mismo aspecto, sus propiedades son diversas.
Si comparas sus precios no te equivocarás, las azukis, de cultivo difícil y de bajo rendimiento, son mucho más caras.
Sin embargo, no hay que tomarlas en grandes cantidades para disfrutar de sus propiedades.













