La calabaza es el fruto en baya de
la calabacera y pertenece a la familia de las Cucurbitáceas.Existen muchas variedades de
calabazas en el mercado. En su mayor parte, pueden englobarse en dos grupos,
aquellas que son propias del verano y las que son más propias del invierno.
Estas últimas suelen ser más secas, fibrosas y dulces que las de verano.A la hora de adquirir una calabaza
hay que tener en cuenta si se trata de una variedad de invierno o de verano. Si
se quiere comprar una calabaza de verano es preferible elegir aquella que presente
un tamaño mediano, ya que las más grandes tienen la carne más amarga. La
calabaza ha de estar tierna pero firme y bien desarrollada. Las más tiernas son
aquellas que tienen la piel brillante, muy suave y no excesivamente dura. Sin
embargo, si la calabaza es muy pesada, sin brillo y de piel dura o áspera,
conviene rechazarla. Este es un signo de que su carne está seca.Si se va a adquirir una calabaza de
invierno, los criterios de calidad a seguir son distintos. Se aconseja elegir
los ejemplares bien maduros y de corteza gruesa. Además es preferible adquirir
aquellas calabazas que sean pesadas en relación con su tamaño. De la misma
forma, se rechazarán los ejemplares que tengan la piel suave, indicador de que
la hortaliza no está lo suficientemente madura.Por lo general, tanto si la calabaza
es de invierno como de verano, se aconseja adquirir ejemplares firmes y con la
piel intacta. Además, es preferible que conserven su rabo o pedúnculo. Esto
evita que la calabaza pierda humedad.Las calabazas de verano pueden
comerse crudas. No hace falta pelarlas ni quitarles las pepitas, puesto que son
tan tiernas que también se pueden comer. Dentro de las calabazas de verano se
encuentra la calabaza común, que, a diferencia del resto de calabazas de
verano, tiene una piel muy dura y debe quitarse junto con las semillas para
poderse comer.Las calabazas de invierno poseen una
piel muy dura. Estas se cuecen con la piel, pero esta no se come. Luego de
cocerse se quita la pulpa que es la que resulta comestible.La calabaza de invierno ha de ser
pelada antes o después de su cocinado.Debemos eliminar también las
semillas y la parte central, para utilizar únicamente la carne.En crudo pueden ser ingredientes de
ensaladas, bocadillos, entremeses y otras preparaciones.Cocinada, se puede consumir cocida,
frita, gratinada, acompañada de diferentes salsas o como guarnición de platos.
Se la suele utilizar también como ingrediente en sopas, tortillas y guisados.Estas
variedades de invierno son muy empleadas en la repostería para la elaboración
de diversos postres como galletas, flanes, pudines y pasteles.











