Lava las verduras y córtalas finamente. Corta los tallos de las espinacas.
Vierte 240 ml de agua en una cacerola, añade las verduras, el jengibre, la guindilla verde y la sal, y haz hervir el agua a fuego medio.
Baja el fuego, tapa y deja cocer 30 o 35 minutos, hasta que las verduras estén completamente tiernas.
Destapa la cacerola y con una cuchara de madera, aplasta las verduras, y deja que se evapore el exceso de líquido.
Cuece hasta que quede una consistencia parecida al puré.
Agrega la nata y deja cocer unos minutos.
Calienta la mantequilla y añade el ajo.
Cuando empiece a tomar color rosado, vierte esta mezcla sobre las verduras y remueve bien, deja reposar un momento antes de servir.