Se trituran las galletas con las manos, en pedazos pequeños.
Se derrite la mantequilla a fuego medio y se le agrega el chocolate.
Cuando se derrita el chocolate, agregar la leche condensada y revolver para que la mezcla esté homogénea.
Dejar hervir sin parar de revolver, hasta que tome consistencia chiclosa.
Retirarlo del fuego y añadirle las galletas, mezclar bien y dejar enfriar.
Cuando la mezcla esté tibia (no totalmente fría), se vierte en el papel de aluminio en porciones de forma alargada, que se enrollan para formar tubos de papel.
Llevar a la nevera un par de horas. Cuando esté frío, retirar el papel y cortar en rebanadas de un centímetro.
Servir en una bandeja como si fueran galletas.
Puede mantenerse congelado en forma de rollo con el papel de aluminio hasta por dos semanas.