Ponga a hervir en agua, durante 15 minutos, los frascos, las roscas y las tapaderas (especiales para conservas); apáguele al fuego y déjelos reposar ahí mismo.
En una olla grande ponga a hervir las 10 tazas de agua con el aceite, la sal, la pimienta, el jugo de limón y la parte de albahaca picada.
Retíreles el ombligo a los tomates y hágales una cruz con un cuchillo en el otro extremo.
Póngalos en la mezcla anterior una vez que esté hirviendo y déjelos ahí de tres a cinco minutos.
Sáquelos, uno en uno, ayudándose con un tenedor; pélelos y regréselos al agua hirviendo.
Retire los frascos del agua y vaya acomodando los tomates dentro de éstos, sin ensuciar las roscas de éstos.
Adórnelos con las hojas de albahaca, ayudándose con un cuchillo para sacar las burbujas de aire, y rellene todo con el agua donde se hirvieron los tomates, dejando el líquido 5 centímetros abajo de la rosca.
Acomode los frascos ya listos en el mismo recipiente donde se hirvieron con anterioridad.
Tápelos y caliéntelos a fuego lento hasta que la tapa se suma y se forme el vacío.