Lavar el pollo, secarlo y cortarlo en trozos regulares. Pelar las patatas, lavarlas y cortarlas en trozos no muy grandes.
Partir el pimiento rojo por la mitad, quitarle el tallo y las semillas, y trocearlo. Pelar la cebolla y picarla.
Colocar el pollo, las patatas, el pimiento y la cebolla en una olla grande. Pelar los ajos y añadirlos enteros.
Incorporar la hoja de laurel lavada, los dos clavos y unas cuantas hebras de azafrán.
Mover con una cuchara de madera para mezclar todos los ingredientes.
Regar con el vino blanco, incorporar el aceite y salpimentar.
Remover bien con la cuchara de madera para que se mezcle todo y dejar reposar unos 30 minutos antes de ponerlo al fuego.
Incorporar siete platos de agua fría sobre el preparado. Acercar la olla al fuego, primero a fuego vivo y cuando haya cocido unos 30 minutos, a fuego moderado.
Una vez que el pollo y las patatas estén tiernas, comprobar el punto de sal y servir en la misma olla.