Utilizaremos un molde alargado de unos 20 cm de largo que habremos forrado interiormente con papel de aluminio.
En un bol mezclar el ron, el café y 3 cucharadas de azúcar.
Ir mojando los bizcochos en la mezcla y colocarlos en el fondo del molde.
Una vez cubierto, colocar una capa de queso bien extendido y espolvorear con azúcar.
Repetir la operación con otra capa de bizcochos, otra de queso, acabando con los bizcochos.
Tapar el molde con papel de aluminio, colocar un peso encima y dejar en la nevera al menos 24 horas.
Desmoldar, retirar el papel de plata, cortar en raciones y cubrir con una cucharada de natillas y cacao en polvo.