Pele las patatas y póngalas a cocer en agua hirviendo salada durante 12 minutos.
Escúrralas bien y córtelas en rodajas.
Pele y corte en rodajas finas la cebolla.
Encienda el horno a 210 ºC.
Rehogue en el aceite el beicon y la cebolla hasta que esta última esté transparente (de 5 a 6 minutos).
Frote con el diente de ajo partido por la mitad una fuente de horno.
Cubra el fondo de la fuente con una capa gruesa de rodajas de patata.
Sobre ella, ponga una capa de rodajas de cebolla y tiras de beicon y luego rocíe con el vino y la nata.
Quite lo que pueda de costra al queso y córtelo en dos a lo largo.
Póngalo sobre lo anterior con la parte de la costra hacia abajo y métalo 15 minutos en el horno previamente calentado.
Saque y sírvalo bien caliente.
Puede acompañar este plato con una ensalada verde.