Poner el bacalao en remojo en agua fría durante 48 horas, cambiando esta 3 ó 4 veces.
Escurrir muy bien y quitar todas las pieles y espinas que pudiera tener.
Picar en trocitos muy pequeños.
Colocar el bacalao en un cuenco y añadir la pimienta y el aceite, mezclar muy bien.
Repartir el bacalao en 4 platos formando un montón en el centro de los mismos y colocar el resto de los ingredientes en montoncitos alrededor.
Presentar así en la mesa para que cada comensal lo mezcle a su gusto.
Servir acompañado de mayonesa y tostadas.