1. Precalentar el horno a 180ºC. Untar dos moldes redondos llanos de 23 cm con mantequilla fundida o aceite. Forrar la base y los laterales con papel y engrasar.
2. Mezclar el azúcar, el agua, la mantequilla, el cacao y la sosa en una cacerola grande. Cocer a fuego lento hasta que empiece a hervir, bajar el fuego y dejar cocer 3 minutos. Pasar a un bol grande y dejar enfriar a temperatura ambiente.
3. Añadir la harina tamizada y los huevos y batir con una cuchara de madera para mezclarlos, sin excederse. Verter la mezcla en los moldes preparados y allanar la superficie. Hornear durante 30 minutos o hasta que al clavar una brocheta en el centro, ésta salga limpia. Dejar la masa en el molde durante 3 minutos antes de volcarla sobre una rejilla metálica para que se enfríe.
4. Para confeccionar la crema de mantequilla: Mezclar el azúcar y el agua y cocer sin dejar de remover a fuego lento hasta que se haya disuelto el azúcar y la mezcla hierva. Retirar del fuego y dejar enfriar. Batir la mantequilla hasta obtener una mezcla ligera y cremosa. Verter el almíbar enfriado en un pequeño chorro sobre la mantequilla y batir de 3 a 4 minutos hasta conseguir una mezcla brillante y homogénea.
5. Para elaborar la cobertura de chocolate: Mezclar el chocolate negro y la mantequilla y cocer a fuego lento, sin dejar de remover, hasta que el chocolate se funda; retirar del fuego. Distribuir uniformemente sobre la tarta. Derretir también el chocolate blanco. Introducir en una manga pastelera y sellar el extremo abierto. Cortar la punta de la manga y adornar la tarta.
6. Para montar la tarta: Disponer la parte de la tarta sin cobertura sobre una fuente y untar con la mitad de la crema de mantequilla; con el resto decorar el borde de la tarta. Colocar encima la otra mitad.