Forre dos moldes de tartaleta chicos con la pasta de azúcar; ayúdese con un rodillo.
Métalos al horno a 190 grados centígrados, sáquelos y enfríelos.
Licúe los plátanos con el azúcar y el limón.
Hidrate la grenetina en tres cucharadas de agua y vacíela al licuado de plátano.
Deje enfriar esta mezcla y colóquela encima de los moldes; métalos a refrigerar.
Para hacer la salsa, derrita el chocolate a baño María.
Hierva la leche, agréguela al chocolate y bata todo perfectamente.
Saque del refrigerador las tartas con el plátano, añádales el chocolate al ras y vuélvalas a refrigerar.
Decórelas con rodajas de plátano bañadas con limón.