Nezquizar el maíz, terminar la cocción al reventar los granos, botar el agua, lavar el maíz hasta que suelte toda la pluma.
Moler el maíz a grano fino.
Colocar dos secciones de hoja de plátano suazada en forma de cruz.
Depositar encima de la hoja una porción de masa que permita conformar cuadritos de cuatro pulgadas de largo, dos pulgadas de ancho y media pulgada de grueso, envolver la masa doblando los extremos de la hoja.
Los tamales ya elaborados cocerlos en agua, para ello colocarlos ordenadamente en una olla.
Agregar agua hasta los tres cuartos de capacidad, poner al fuego y cocer hasta que adquieran consistencia sólida.
Una vez cocidos, dejar enfriar.