Mezclar todos los ingredientes hasta lograr una masa sedosa (el agua varia) hasta lograr una masa blanda parecida a la de pizza.
Dejar descansar la masa 15 minutos, tapada con un nylon.
Cortar trozos de masa de unos 50 gramos (del tamaño de un huevo, para que tengas una referencia de tamaño), hacer bollitos redondos.
Colocar los bollitos en una asadera empolvada con harina, la separación entre bolita y bolita es de unos 4 cm.
Cuando las bolitas están levadas (es cuando su tamaño aumento entre 2 y 3 veces), se fríen en abundante aceite caliente y se pasan por azúcar.