Quite la piel de la pechuga de pato y corte la carne en dados pequeños.
Con un cuchillo afilado, corte las hojas de la col china en tiras finas.
En una cazuela, lleve el caldo a ebullición.
Agregue el jerez o el vino de arroz, la salsa de soja, los dados de pechuga de pato y las tiras de col china, y mézclelo todo bien.
Baje la temperatura y cuézalo a fuego suave durante 15 minutos.
Añada el ajo y el anís estrellado, y cuézalo a fuego lento durante otros 10-15 minutos, o hasta que el pato esté tierno.
Tueste las semillas de sésamo en una sartén de base gruesa o un wok precalentado, sin dejar de remover.
Retire las semillas de la sartén y agréguelas a la sopa, junto con el aceite de sésamo y el perejil.
Sirva la sopa en cuencos individuales y calientes.