Deje la noche anterior en remojo en el ron, la canela en raja (un manojo), vainilla y la cáscara de limón.
Ponga a hervir las ciruelas y las pasas en una taza de agua con un tercio de azúcar, hasta que queden suaves y esponjosas.
Disuelva bien las cuatros tazas de azúcar en las 4 tazas de agua, agréguele 4 o 5 rajas de canela, los diez clavos de olor y la cáscara de limon.
Déjela hervir y cuando la miel comience a espesarse, retírela del fuego y cuelela.
Añádale el vino dulce y el ron blanco y cubra con ella el marquesote.