Cortamos una ración de skrei y le damos un golpe de placha por un lado solamente.
Luego, lo ponemos en una fuente, lo salpimentamos, le echamos un chorrito de aceite y lo metemos al horno a uno 180 grados durante 15 minutos.
Para la salsa: en un soté ponemos un chorrito de aceite con la cebollita picada, cuando esté dorada le añadimos las huevas con el caldo de pescado y una pizca de sal.
Y para darle un poquito de color echamos un chorrito de tomate frito.
Todo esto lo dejamos cocer a fuego lento, después lo trituramos y pasamos por el chino.
A continuación, sacamos el skrei y lo ponemos con la salsa, lo dejamos cocer tres minutos y ya está listo para comer.