Batí el azúcar con la manteca hasta formar una crema.
Agrégale las yemas de huevo dura tamizadas y el huevo batido.
De a poco incorpora la harina y amasa lo suficiente para formar un bollo tierno.
La masa blanca necesita ser amasada mucho más que la masa de chocolate y solo con el calor de la mano lo vas a lograr.
Con los dedos unidos para que la masa no se te escape por entre los dedos y dando vueltas la masa una y otra vez vas a obtener un bollo unido.
Rodá el palo de amasar sobre la masa hasta obtener 1 cm de espesor.
Si no tenés palo podés tomar pedacitos de masa y aplastarlas con la mano y luego darle la forma que quieras. Si tenés corta pastas...
Cortá con corta pastas y sino tenés modelá a tu gusto.
Distribuílas sobre una placa con papel manteca ligeramente enmantecado y enharinado.
Decoralas con las bolitas de colores diseñando las distintas partes del cuerpo o como más te guste.
Pedile a un grande que las cocine a horno suave hasta que estén sequitas.
Para realizar las negras seguí los mismos pasos de la receta y reemplazá media taza de harina por 3/4 taza de cacao.