Almacenar la materia prima bajo un cobertizo hasta ser utilizada
Seleccionar según madurez. Usar tomates maduros y eliminar los que presenten podredumbre
Lavar en agua limpia y dejar escurrir el exceso de agua
Cortar los tomates en mitades y separar las que tienen infecciones internas
Picar la cebolla en cuadritos
Cortar en cuatro cada diente de ajo
Agregar en la olla el aceite y poner a fuego lento.
Añadir la cebolla y los dientes de ajo y freír hasta cuando la cebolla tenga un color rosado.
Revolver constantemente con cuchara de madera para evitar que la cebolla se pegue al fondo de la olla y se queme
Añadir los tomates cuando la cebolla esté rosada. Aumentar el fuego y hervir por 40 minutos, revolviendo constantemente
Agregar sal, pimienta, chile picante, albahaca u orégano al gusto
Hervir por 5 minutos adicionales y sacar la olla del fuego
Separar las semillas y la piel de los demás ingredientes de la pulpa con un extractor manual
Poner la salsa al fuego por 10-15 minutos en el caso de que no esté suficientemente espesa
Llene frascos o botellas con la salsa caliente hasta el tope.
Cerrar el envase de inmediato con la tapa