La bechamel empieza por la realización de un “Roux” (en honor al cocinero François Pierre La Varenne), un término francés para definir la mezcla entre harina y grasa.
En una olla grande se coloca la mantequilla en su cantidad respectiva a fuego medio hasta que se derrita, luego se agrega poco a poco la cantidad equivalente de la harina y se revuelve a fuego medio hasta obtener una mezcla similar a una masa o pasta, es decir el roux.
Luego se baja a fuego lento para agregar la leche, mientras se va revolviendo con un cucharón de madera. Es importante revolver constantemente hasta que se obtenga un líquido espeso, cuyo proceso puede tomar no más de 15 minutos.
Antes de finalizar se condimenta con la sal, la nuez moscada y la pimienta antes de apagar la hornilla.
¡Y listo! Con la salsa bechamel ya preparada, puedes bañar con ella el plato de comida que vayas a consumir en el momento o que se vaya a preparar al horno, entre muchas otras opciones.