Lavar las patatas, cocerlas en abundante agua salada durante 40 minutos, pelarlas y ponerlas en el pasapuré sobre una cazuela.
Añadir el aceite de oliva, la pasta de pan, los huevos, la vainilla en polvo, el azúcar y mezclar todo con una cuchara de madera.
Empastar el compuesto con las manos, añadiendo la harina necesaria para obtener una pasta blanda.
Luego formar una bola, ponerla sobre un paño enharinado y envolverla.
Dejarla reposar 12 horas (en verano) o 24 horas (en invierno).
Pasado este tiempo, amasar la pasta 5 minutos y formar una rosquilla.
Ponerla en un molde untado con la mantequilla. Colocar el molde en un lugar tibio durante una hora.
Después, hornear 45 minutos a 180°grados.
Sacarla del horno y espolvorearla con azúcar glas, para que se derrita en la superficie del postre.
Ponerla en un plato y servirla tibia o fría.
Puede adornarse con nata montada.