Forrar con papel de aluminio una placa de horno rectangular de 28 x 25 cm. aproximadamente. Engrasar y enharinar.
Poner espinacas en una cazuela al fuego con la mitad de la mantequilla hasta que se evapore el líquido.
Retirar y mezclar con el queso parmesano.
Hacer una bechamel con el resto de la mantequilla, harina y leche. Mezclar con las espinacas, añadir las yemas y salpimentar.
Batir las claras a punto de nieve e incorporar a las espinacas.
Extender en la placa del horno y cocer unos 20 minutos entre 180 y 200º. Desmoldar y enrollar.
Para la crema:
Mezclar todos los ingredientes. Desenrollar con cuidado el rollo y extender la crema. Envolver con papel de aluminio.