Lavar los filetes de sardina.
Rehogar en el aceite la cebolla picada, los tomates pelados y picados y los pimientos en tiras, a fuego suave unos 12-15 minutos, y sazonar.
Poner una cucharada del sofrito sobre cada sardina;
Envolverlas sobre si mismas y colocarlas en una fuente refractaria, vertiendo sobre ellas el sofrito que haya quedado.
Mezclar el pan rallado con el perejil y el ajo picados y espolvorear sobre las sardinas;
Regar con un chorrito de aceite y meter en el horno caliente, a temperatura media unos 8-10 minutos y servir al momento.