El primer paso que debemos seguir para obtener nuestro risotto a la parmesana, es triturar nuestros dientes de ajo y cocinarlos con un poco de aceite de oliva.
Le agregamos la cebolla cortada en trozos pequeños y sazonamos con un poco de sal.
Dejamos cocinar hasta que la misma se transparente y comience a dorar.
Cuando la cebolla esté un poco dorada procedemos a agregar el arroz y removemos un poco, sin permitir que el arroz cambie de color.
Le agregamos las hebras de azafrán, el caldo y removemos constantemente. Es importante agregar el caldo poco a poco hasta obtener la textura de risotto que deseamos.
Pasados 15 minutos del proceso de cocción apagamos el fuego, agregamos el queso parmesano rallado y la yema de huevo.
¡Y listo!. Podemos servir nuestro risotto a la milanesa con un poco más de queso parmesano y pimienta.