Todos los ingredientes deben ser frescos y no enlatados.
Pelar los espárragos, ajos y alcachofas.
Partirlos en tiras o trozos finos, teniendo en cuenta que no se van a cocer sino que se van a freír crudos.
Calentar el aceite, sofreír primero alcachofas y espárragos lentamente.
Cuando se hayan pochado un poco, añadir las tiras de ajo fresco y esperar hasta que hayan cogido color tostado.
Sazonar al gusto.
Para finalizar, cascar los cuatro huevos sobre el sofrito y revolver hasta que cuajen sin secar demasiado.