Separar con cuidado de que no se rompan las hojas del repollo más grandes.
Sumergir en agua con un chorro de vinagre, reservar.
Preparar una cacerola con agua muy fría. Y poner al fuego otra olla grande con bastante agua, un poco de sal y un chorrito de vinagre y esperar a que hierva.
Entonces escaldar sumergiendo las hojas de repollo durante 2 minutos, e introducir en la otra olla con agua fría.
Sacar las hojas y con un trapo o papel de cocina secarlas.
Echar el aceite en una sartén y la cebolla picada, cortar en trocitos muy pequeños y añadir los ajos
y sofreír todo durante cuatro minutos.
Añadir la pechoga cortada en tiras finitas mezclando todo bien.
Agregar el vino, salpimentar y lentamente cocinar tapado hasta que quede muy blando, unos 8-10 minutos.
Mezclar el pollo con el arroz cocido y distribuir encima de las hojas de repollo, repartiendo la mezcla equitativamente.
Evolver las hojas sobre sí mismas a modo de rollito.
Servir con la salsa de tomate frito por encima.