Después de lavado el pavo y limpio, donde se le ha sacado todo el interior, se pone en una asadera con sal, bastante jugo de limón, la margarina, la rama de apio, se rocía con el vinagre, y se deja hasta el día siguiente en este adobo.
Al día siguiente se le coloca adentro una papa y una cebolla.
Se pone al horno muy caliente con el mismo adobo donde estaba y con esto se va rociando constantemente el pavo, cuidando que no se queme.
Este preparado deja el pavo tierno y muy jugosa la carne. Al horno durante 2 horas.
Se ve que esta listo cuando se le pincha con un hierro delgado hasta dentro y no sale sangre.