Recortar y quitar la piel y las espinas de los filetes de pescado (puede usar merluza, lenguado, salmón....), cuidando no dejar ninguna.
Reducir a puré el pescado en una procesadora, salar y ańadir las claras de huevo.
Para conseguir una textura aterciopelada, pasar la mezcla por un tamiz de malla fina, lo que eliminará las espinas pequeńas que pudiesen haber quedado.
Ańadir a la preparación, gradualmente, la crema de leche espesa sobre un recipiente con agua helada para evitar que la mezcla se separe.
Sazonar con sal y pimienta.
Se obtienen unos 850 gramos.