Poner en una cacerola el café con el chocolate y la leche.
Cocinar sin dejar hervir, hasta que el chocolate esté derretido.
Batir las yemas de huevo con el edulcorante, hasta que blanqueen.
Ańadir la mezcla anterior, removiendo constantemente.
Pasar todo por un colador y cocinar a baño María hasta que comience a espesar.
Retirar del fuego y reservar.
Poner la gelatina en remojo en el agua fría, durante 10 minutos.
Escurrir y agregar a la mezcla anteriormente preparada.
Remover bien hasta que la gelatina se haya disuelto y dejar enfriar.
Reservar un poco de la crema de leche para decorar el postre y, cuando la mezcla esté fría, incorporar la crema de leche.
Verter todo en un molde enmantecado e introducir en la heladera 6 horas.
Para servir, desmoldar y adornar con la nata reservada y unas gotas de chocolate.