Cortar el queso en lonchas finas no muy grandes.
Meterlas en una cazuela, con agua fría hasta que las cubra.
Dejarlas en agua de 2 a 5 horas (dependiendo de lo salado que esté el queso).
Después sacar el queso a un colador.
Cuando el agua escurra totalmente, exprimir a mano.
Amasar bien el queso, añadir los huevos y si el queso no es graso una cucharada sopera de aceite.
Revolver bien y separar en 4 partes.
Si el queso es poco curado, sin sal, no hay que meterlo en agua. Rallarlo directamente y mezclarlo con los huevos.
Hacer una masa no muy densa con leche, sal y harina de trigo, o de matsoni, huevo y harina de trigo.
Separar la masa en 4 partes. Extenderla haciendo 4 tortas finas.
Poner en cada una de ellas una capa de queso, montar por encima de él los bordes de la torta o tapar totalmente el queso con los bordes.
El tamaño de los Khachapuri debe ser el adecuado a la sartén que se va a utilizar.
La sartén debe ser de hierro. Se calienta previamente. Los Khachapuri se colocan hacia abajo y se hacen tapando la sartén.
Cuando un lado esté hecho se le da la vuelta y se sigue haciendo pero sin tapa.
Los Khachapuri se pueden untar por arriba con aceite. Se sirven calientes.
Si se han enfriado, se pueden calentar un poco antes de servir.