Descongela la masa de hojaldre (tarda muy poco), estírala con un rodillo y forma una redonda más grande que el molde que vayas a utilizar.
Unta un molde de quiche con aceite de oliva, coloca la masa de hojaldre y corta la parte sobrante.
Pínchala con un tenedor para que no suba al cocerla y precalienta el horno a 190º.
Calienta la mantequilla con aceite en una sartén y añade las espinacas directamente congeladas.
Déjalas descongelar a fuego lento hasta que el agua que desprenden se haya evaporado completamente.
Salpimienta y añade la nuez moscada, después retíralo del fuego.
Mezcla la crema de leche y los huevos batidos y añádelo a las espinacas.
Pon la mezcla resultante dentro del molde con la masa de hojaldre.
Hornéalo durante 18 minutos, después abre el horno y coloca las gambas sobre la quiche.
Continua la cocción durante 3 minutos más.
Para comprobar que está listo sólo tienes que pinchar en medio con la punta de un cuchillo y que éste salga seco.