Humedecer la harina con agua helada, amasar, agregar mantequilla, cuatro huevos sin batir, azúcar y sal al gusto, seguir amasando, hacer los cascos.
Moler el queso, dulce negro, jengibre, canela en rajas y clavo de olor.
Mezclar estos ingredientes con el pinol y los otros cuatro huevos sin batir, suavizar la pasta con leche, adicionar la manteca de cerdo.
Esta mezcla se usa para rellenar los cascos, se colocan en una sartén de lata, se cuecen en horno hasta que adquieren color dorado.
Da para 50 unidades.