1. En una cazuela con aceite, freír ligeramente las cigalas. Retirarlas de la cazuela y, en el mismo aceite, freír la pularda, cortada a cuartos o octavos.
2. Cuando los trozos de pularda estén dorados, retirar y en el mismo aceite, hacer un sofrito con la cebolla trinchada y los tomates pelados, despepitados y cortados a trocitos.
3. Cuando el sofrito esté hecho, colocar la pularda en la cazuela, cocer 10 minutos y verter el vino encima. Una vez esté absorbido, agregar ½ litro de caldo y dejar cocer a fuego suave, unos 30 minutos.
4. Preparar una picada con las almendras, los ajos, el perejil, el chocolate, las galletas desmenuzadas, sal y pimienta. Desleírla con unas cucharaditas de la salsa del guiso y echarla en la cazuela.
Remover bien y dejar cocer 15 minutos más. Transcurrido este tiempo añadir las cigalas y cocer todo otros 15 minutos. Servir caliente.